I
Deseo con toda la fuerza de mi espíritu que sea viernes, pero el calendario se atrancó en jueves, que es uno de esos días que no deberían existir, menos que menos a las seis de la mañana. La linealidad del tiempo es una tortura lenta y extravagante, pero siempre es preferible a las novelas de Bioy Casares.
II
Llego a casa y me encuentro una lista de palabras, la Morocha cruzada de brazos y la vaga sensación de que en algún lado metí la pata. "No me escribiste el ensayo", me advirtió con cara de pocos amigos. Ensayo... recapitulé, recordé el sábado, el vodka, las luces y todo lo demás. Me dije a mi mismo que luego de las borracheras el tiempo continúa y que hay gente que no olvida las promesas... o por lo menos no todas ellas.
Transformé mi cara de hampón en una forzada mueca de angelito y dije lo que digo siempre cuando tengo que escribir cosas serias y, la verdad, no se me da la gana: "La escritura es un proceso técnicamente intelectual que no necesita de la grafía para darse necesariamente. Así que, mi amor, aunque no lo creas estoy escribiendo".
Ella puso los brazos en jarra como hace siempre que no cree una sola palabra, pero como no la supuse tan enojada y la jornada terminó armoniosamente, con un texto en el debe, unos besos en el haber y ni la más puta idea de qué irá el escrito.
Ah?: Tengo insomnio y pierdo el tiempo en dimensiones en paralelo que a veces se saludan de lejos y otras tantas se desconocen.
Deseo con toda la fuerza de mi espíritu que sea viernes, pero el calendario se atrancó en jueves, que es uno de esos días que no deberían existir, menos que menos a las seis de la mañana. La linealidad del tiempo es una tortura lenta y extravagante, pero siempre es preferible a las novelas de Bioy Casares.
II
Llego a casa y me encuentro una lista de palabras, la Morocha cruzada de brazos y la vaga sensación de que en algún lado metí la pata. "No me escribiste el ensayo", me advirtió con cara de pocos amigos. Ensayo... recapitulé, recordé el sábado, el vodka, las luces y todo lo demás. Me dije a mi mismo que luego de las borracheras el tiempo continúa y que hay gente que no olvida las promesas... o por lo menos no todas ellas.
Transformé mi cara de hampón en una forzada mueca de angelito y dije lo que digo siempre cuando tengo que escribir cosas serias y, la verdad, no se me da la gana: "La escritura es un proceso técnicamente intelectual que no necesita de la grafía para darse necesariamente. Así que, mi amor, aunque no lo creas estoy escribiendo".
Ella puso los brazos en jarra como hace siempre que no cree una sola palabra, pero como no la supuse tan enojada y la jornada terminó armoniosamente, con un texto en el debe, unos besos en el haber y ni la más puta idea de qué irá el escrito.
Ah?: Tengo insomnio y pierdo el tiempo en dimensiones en paralelo que a veces se saludan de lejos y otras tantas se desconocen.

2 comentidigillo:
No me escribiste el ensayo.
Bachios!
Ay no! BASTA!
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